El pádel es el sexto deporte con mayor número de lesionados en España. Las zonas más afectadas son el codo (epicondilitis), el hombro (manguito rotador), la rodilla, el tobillo y la espalda lumbar. La mayoría de lesiones son por sobreuso y afectan especialmente a jugadores amateur de entre 35 y 55 años que juegan sin preparación física específica. La prevención pasa por un calentamiento adecuado, una técnica correcta y controlar la carga semanal de juego. Ante dolor persistente de más de dos semanas o inflamación importante, es recomendable consultar con un traumatólogo deportivo.

El pádel ha conquistado las pistas de toda España en muy poco tiempo. Es accesible, social y se puede practicar a cualquier edad sin necesidad de una preparación física de élite. Pero esa misma accesibilidad esconde un riesgo que vemos con frecuencia en consulta: personas que empiezan a jugar o que aumentan su volumen de partidos sin ninguna preparación específica, y que acaban pagando el precio semanas o meses después.

No es un deporte de contacto, pero tampoco es un deporte de bajo impacto. Los cambios de dirección explosivos, los golpes repetitivos con la pala, las frenadas bruscas y las posturas forzadas para alcanzar bolas bajas someten a articulaciones, tendones y músculos a una carga acumulada que el cuerpo no siempre encaja bien.

Conocer las lesiones más frecuentes del pádel, entender por qué se producen y saber qué hacer cuando aparecen es la mejor forma de seguir disfrutando de este deporte a largo plazo.

Lesiones del padel

Por qué el pádel lesiona más de lo que parece

Lesiones agudas vs. lesiones por sobreuso: dos mecanismos distintos

En pádel conviven dos tipos de lesión con mecanismos completamente distintos, y confundirlos lleva a tratarlos mal.

Las lesiones agudas ocurren en un momento concreto: el tobillo que se tuerce al cambiar de dirección, el gemelo que cede en una arrancada, la muñeca que recibe un impacto inesperado. El paciente sabe exactamente cuándo y cómo se lesionó. El tratamiento inicial es urgente y el proceso de recuperación tiene un inicio claro.

Las lesiones por sobreuso son más traicioneras. No hay un momento de rotura ni un golpe concreto: el tendón va acumulando microtraumatismos sesión tras sesión hasta que un día el dolor aparece sin aviso aparente. El codo de tenista, la tendinopatía rotuliana o el dolor lumbar crónico en el padelista casi siempre tienen este origen. Son las que más veo en consulta, y las que más se infravaloran porque el paciente tiende a pensar que «se le pasará solo».

El perfil más vulnerable: el jugador amateur de mediana edad

El pádel tiene un perfil de lesionado muy característico que veo a diario: hombre o mujer de entre 35 y 55 años, que juega entre dos y cuatro veces por semana, sin calentamiento específico, con técnica autodidacta y que ha ido aumentando la frecuencia de juego progresivamente sin adaptar su cuerpo a esa carga.

No es el jugador joven con buena forma física ni el federado que entrena de forma estructurada. Es la persona que descubrió el pádel hace dos o tres años, que se ha enganchado porque es divertido y social, y que no le presta al cuerpo la misma atención que le presta al marcador.

Este perfil es especialmente vulnerable a las lesiones por sobreuso en codo, rodilla y espalda, y a los esguinces de tobillo cuando la fatiga muscular al final del partido reduce la capacidad de reacción.

Las lesiones más frecuentes en el pádel por zona corporal

Codo: epicondilitis lateral o «codo de tenista»

Es la lesión más característica del pádel y una de las más frecuentes en consulta. La epicondilitis lateral es una tendinopatía de los músculos extensores del antebrazo en su inserción en el epicóndilo, el saliente óseo de la parte externa del codo.

Se produce por la repetición del gesto de golpeo, especialmente el revés, y se agrava cuando la técnica es deficiente —muñeca en flexión excesiva al impactar, empuñadura demasiado apretada, pala con peso o rigidez inadecuada para el nivel del jugador.

Síntomas: dolor en la cara externa del codo que puede irradiarse hacia el antebrazo, debilidad al agarrar objetos, molestias al girar el antebrazo o al extender la muñeca contra resistencia. En fases avanzadas, el dolor puede aparecer incluso en reposo.

Tiempo de recuperación orientativo: 6-12 semanas con tratamiento. Sin tratamiento, tiende a cronificarse y puede alargarse meses.

Hombro: tendinopatía del manguito rotador

El hombro es la articulación que más carga absorbe en los golpes por encima de la cabeza: el remate, la bandeja, el globo. Los tendones del manguito rotador —especialmente el supraespinoso— soportan tensiones repetidas que, sin una musculatura escapular bien entrenada, acaban inflamándose.

El jugador de pádel con dolor de hombro suele describir una molestia que aparece al levantar el brazo por encima del nivel de la cabeza, al dormir sobre ese lado o al intentar el remate en los últimos puntos de un partido largo. La pérdida de fuerza y el arco de movimiento doloroso son señales de alarma que no deben ignorarse: una tendinopatía mal tratada puede evolucionar hacia una rotura parcial o total del tendón.

Síntomas: dolor en la cara anterior o lateral del hombro, limitación al elevar el brazo, debilidad en los golpes, dolor nocturno.

Tiempo de recuperación orientativo: 4-8 semanas en tendinopatías simples. Las roturas parciales pueden requerir 3-6 meses o valoración quirúrgica.

Muñeca: tendinitis y síndrome del TFCC

La muñeca absorbe el impacto de cada golpe y trabaja en posiciones extremas durante los golpes de efecto o los remates. Las tendinitis del extensor y flexor carpi son frecuentes en jugadores con técnica incorrecta, pero la lesión que más se infradiagnostica es la del complejo fibrocartilaginoso triangular (TFCC): una estructura que estabiliza el lado cubital de la muñeca y que puede irritarse o desgarrarse con los giros repetitivos de la pala.

Síntomas: dolor en la cara interna de la muñeca (lado del meñique), que aumenta con la rotación del antebrazo, al apoyarse o al realizar golpes con efecto.

Tiempo de recuperación orientativo: 6-10 semanas en casos leves con reposo y fisioterapia. Las lesiones del TFCC más severas pueden requerir artroscopia de muñeca.

Rodilla: tendinopatía rotuliana y sobrecarga femororrotuliana

Las frenadas bruscas, los saltos y los cambios de dirección someten al tendón rotuliano y a la rótula a cargas elevadas de forma repetida. En el jugador amateur de mediana edad, que no tiene una musculatura cuadricipital suficientemente fuerte ni trabaja la estabilización de rodilla, esta sobrecarga acaba generando dolor.

La tendinopatía rotuliana produce dolor en el polo inferior de la rótula, especialmente al bajar escaleras, al levantarse tras estar sentado o durante los últimos minutos de partido cuando el músculo está fatigado. El síndrome femororrotuliano provoca un dolor difuso en la cara anterior de la rodilla que empeora al mantener la rodilla flexionada durante mucho tiempo. Puedes profundizar en el artículo de tendinopatía rotuliana.

Síntomas: dolor anterior en la rodilla, rigidez al inicio del movimiento, molestias al subir o bajar escaleras, crujidos articulares.

Tiempo de recuperación orientativo: 6-12 semanas con fisioterapia específica y control de carga.

Tobillo: esguince de tobillo

Los cambios de dirección rápidos, las recepciones de salto y las pisadas en mal apoyo sobre la pista hacen del esguince de tobillo una de las lesiones agudas más frecuentes en pádel. El ligamento peroneo astragalino anterior (LPAA) es el primero en ceder cuando el tobillo se invierte bruscamente.

El esguince no es una lesión menor si no se trata correctamente. Un tobillo mal rehabilitado es un tobillo que va a seguir cediendo, que va a generar esguinces de repetición y que, con el tiempo, puede derivar en inestabilidad crónica. Si quieres profundizar en el diagnóstico, los grados de lesión y el protocolo de recuperación, puedes leer nuestro artículo sobre el esguince de tobillo y la lesión del LPAA.

Síntomas: dolor agudo en la cara externa del tobillo, inflamación, hematoma, dificultad para apoyar el pie con normalidad.

Tiempo de recuperación orientativo: 2-3 semanas para grados I-II, 6-12 semanas para roturas completas. El retorno al pádel debe hacerse cuando el tobillo supera los test funcionales, no cuando el dolor ha desaparecido.

Gemelo y tendón de Aquiles: rotura fibrilar y tendinopatía aquílea

La arrancada explosiva es uno de los gestos más exigentes del pádel para la musculatura posterior de la pierna. La rotura fibrilar del gemelo —el llamado «síndrome de la pedrada»— es frecuente en jugadores que no han calentado suficientemente o que están fatigados. El paciente describe una sensación brusca de golpe en la pantorrilla y dificultad inmediata para apoyar.

La tendinopatía aquílea es la versión crónica: el tendón va acumulando sobrecarga hasta que genera un dolor que aparece al inicio del calentamiento, mejora durante el ejercicio y vuelve con más intensidad al enfriarse.

Síntomas de rotura fibrilar: dolor agudo posterior en la pantorrilla, sensación de golpe, imposibilidad de ponerse de puntillas. Síntomas de tendinopatía: dolor y rigidez en la inserción del talón, especialmente los primeros pasos de la mañana o al inicio de la actividad.

Tiempo de recuperación orientativo: rotura fibrilar leve-moderada, 3-6 semanas. Tendinopatía aquílea, 8-16 semanas con protocolo de carga excéntrica.

Espalda baja: lumbalgia mecánica

El pádel obliga a la columna lumbar a trabajar en flexión y rotación repetida, especialmente en las bolas bajas, los globos y los golpes desde el fondo. Sin una musculatura abdominal y lumbar suficientemente activa, estas cargas se concentran en los discos y las articulaciones facetarias de la zona lumbar.

La lumbalgia del padelista suele ser mecánica: mejora con el movimiento suave y empeora con el sedentarismo o tras partidos largos. Cuando el dolor se irradia hacia el glúteo o la pierna, conviene descartar una afectación discal.

Síntomas: dolor en la zona baja de la espalda, rigidez matutina, molestias al inclinarse hacia adelante o al rotar el tronco. Si hay irradiación a pierna, consultar sin demora.

Tiempo de recuperación orientativo: lumbalgia mecánica aguda, 1-3 semanas. Episodios recurrentes sin trabajo preventivo pueden cronificarse.

Tabla resumen: lesiones del pádel por zona

ZonaLesión más frecuenteSíntoma principalRecuperación orientativa
CodoEpicondilitis lateralDolor cara externa del codo6-12 semanas
HombroTendinopatía manguito rotadorDolor al elevar el brazo4-8 semanas (sin rotura)
MuñecaTendinitis / TFCCDolor cara interna muñeca6-10 semanas
RodillaTendinopatía rotulianaDolor polo inferior rótula6-12 semanas
TobilloEsguince LPAADolor e inflamación cara externa2-12 semanas según grado
GemeloRotura fibrilarSensación de pedrada3-6 semanas
AquilesTendinopatía aquíleaDolor y rigidez en el talón8-16 semanas
EspaldaLumbalgia mecánicaDolor lumbar con giro o flexión1-3 semanas (episodio agudo)

Cómo prevenir las lesiones del pádel

Calentamiento específico para pádel: qué incluir y qué no sirve

El mayor error que veo antes de un partido de pádel es confundir el calentamiento con unos peloteos suaves. Golpear la pelota sin haber preparado el cuerpo no es calentar: es empezar a jugar con el músculo frío.

Un calentamiento eficaz para pádel debería incluir al menos 8-10 minutos de:

  • Movilidad articular activa: círculos de tobillo, rodilla, cadera, hombro y muñeca. El objetivo es aumentar el rango de movimiento antes de pedirle al cuerpo que trabaje en ese rango.
  • Activación cardiovascular progresiva: trote ligero, desplazamientos laterales, skipping. Eleva la temperatura muscular y prepara el sistema neuromuscular para los cambios de dirección.
  • Estiramientos dinámicos —no estáticos— de los grupos musculares más implicados: isquiotibiales, gemelos, rotadores del hombro, flexores y extensores del antebrazo.
  • Gestos específicos del deporte: golpes suaves y progresivos antes de entrar en el juego real.

Los estiramientos estáticos prolongados antes del partido no solo no previenen lesiones: pueden reducir la capacidad de producción de fuerza muscular. Guárdalos para el enfriamiento.

Técnica y equipamiento: los errores que más lesionan

La técnica incorrecta está detrás de la mayor parte de las epicondilitis y las tendinitis de hombro que veo en consulta. Los errores más frecuentes son: empuñadura demasiado apretada, muñeca en flexión excesiva al impactar la bola, golpe de revés realizado solo con el antebrazo sin participación del cuerpo, y remate con el codo por delante del hombro.

El equipamiento también importa. Una pala demasiado pesada, demasiado rígida o con un agarre de un diámetro incorrecto multiplica las fuerzas de impacto que llegan al codo y la muñeca. Si tienes molestias recurrentes en estas zonas, vale la pena revisar el material antes de seguir jugando.

Control de carga: cuántas horas a la semana es demasiado

No hay una respuesta universal, pero hay una regla útil: si has aumentado tu frecuencia de juego de forma significativa en las últimas semanas y empieza a aparecer dolor, la carga es probablemente el problema.

El cuerpo necesita tiempo para adaptarse a los nuevos estímulos. Un aumento de más del 10-15% semanal en el volumen de actividad es un factor de riesgo reconocido para las lesiones por sobreuso. Respetar los días de descanso y complementar el pádel con trabajo de fuerza y movilidad —especialmente en muñeca, hombro y rodilla— es la mejor inversión para seguir jugando a largo plazo.

Cuándo ir al traumatólogo y cuándo al fisio

Esta es una de las preguntas que más me hacen, y la respuesta tiene matices.

El fisioterapeuta es el especialista de referencia para la gran mayoría de lesiones del pádel una vez que el diagnóstico está claro: gestión del dolor, recuperación de la movilidad, fortalecimiento y reentrenamiento deportivo. No hace falta pasar por el traumatólogo antes de ir al fisio si la lesión es leve y el mecanismo es claro.

El traumatólogo deportivo entra en escena cuando:

  • El dolor lleva más de 2 semanas sin mejorar con reposo y medidas básicas
  • Hay inflamación importante, hematoma o incapacidad funcional significativa
  • Se sospecha rotura: ligamentosa, tendinosa o muscular de grado moderado-severo
  • El tobillo, la rodilla o el hombro presentan inestabilidad o bloqueo
  • La lesión es recurrente y no se ha hecho un diagnóstico por imagen previo
  • Hay irradiación del dolor hacia la extremidad (brazo o pierna)

En Sport IT, la primera visita incluye exploración clínica y, cuando está indicada, ecografía en la misma consulta, lo que permite orientar el diagnóstico y el plan de tratamiento desde el primer día sin esperar semanas a una resonancia.

Preguntas frecuentes sobre lesiones del pádel

¿Es el pádel malo para las rodillas?

No necesariamente, pero puede serlo si se juega con la musculatura de pierna poco desarrollada, sin calentamiento o con un volumen excesivo. El pádel implica cambios de dirección y frenadas que cargan la rodilla de forma repetida. Con una buena preparación física y una progresión sensata de la carga, la mayoría de personas pueden jugar sin problemas articulares.

¿Por qué me duele el codo si juego al pádel hace poco tiempo?

La epicondilitis es especialmente frecuente en jugadores novatos, precisamente porque la técnica todavía no está consolidada y los músculos del antebrazo no están adaptados a la carga de golpeo. Una empuñadura incorrecta o una pala demasiado rígida para el nivel del jugador agravan el problema. Si el dolor lleva más de dos semanas, conviene valorarlo.

¿Cuándo puedo volver al pádel después de un esguince de tobillo?

El retorno al pádel no debería basarse solo en la ausencia de dolor, sino en que el tobillo haya recuperado fuerza, movilidad y propiocepción suficientes para responder ante un cambio de dirección brusco. Volver antes aumenta significativamente el riesgo de recaída y de inestabilidad crónica.

¿Puedo seguir jugando si me duele el hombro?

Depende del grado y la causa del dolor. Molestias leves que mejoran con el calentamiento y no limitan el gesto pueden tolerarse con precaución. Dolor que aparece desde el primer golpe, que limita la elevación del brazo o que persiste en reposo son señales para parar y consultar. Seguir jugando con una tendinopatía activa puede evolucionar hacia una rotura.

¿Qué puedo hacer para no lesionarme jugando al pádel?

Las cuatro medidas con mayor evidencia: calentamiento específico antes de cada partido, técnica correcta supervisada por un monitor cualificado, trabajo complementario de fuerza y movilidad fuera de la pista, y respeto de los tiempos de recuperación entre sesiones. Y escuchar al cuerpo: el dolor persistente no es algo con lo que haya que convivir.

Este contenido es de carácter general y no sustituye la valoración de un especialista. Si tus síntomas persisten o se intensifican, te recomendamos pedir cita con nuestro equipo.

¿Tienes dolor o llevas semanas con molestias después de jugar al pádel?

En Sport IT valoramos tu lesión con exploración clínica y ecografía en la misma visita. Nuestro equipo de traumatología deportiva te ayudará a identificar el problema y a recuperarte para volver a las pistas cuanto antes.

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Dr. Vicente López — Especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica. Medicina deportiva y patología músculo-esquelética de la extremidad inferior. Sport IT — Unidad de Medicina Deportiva, Hospital El Pilar, Barcelona.

Dr. Vicente López,traumatólogo deportivo
Especialista en Medicina del Deporte, Traumatología y Cirugía Ortopédica | Más sobre el autor |  Todos los artículos

El Dr. Vicente López es médico especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, con dedicación especial a la traumatología deportiva y al tratamiento de patologías músculo esqueléticas de la extremidad inferior mediante artroscopia.